viernes, 11 de noviembre de 2016

Nacimiento y muerte

 
Hay situaciones para las que no estamos preparad@s y otras personas pueden enfrentar mejor.  
Es posible prepararse para morir en muchos sentidos...
En lo cotidiano implica tener presente la muerte y estar al día en los temas personales y materiales.
Dejar las cuestiones patrimoniales al día... con los vínculos, prestar atención a los encuentros,
a las palabras, no quedarnos con cosas que queremos hablar.
Escuchar la voz interior que nos dice que no podemos irnos sin haber hecho o dicho determinadas cosas.
Hay que reconocer cuál es la idea que tenemos de la muerte,
las creencias personales ayudan al partir de este mundo.
Hay personas religiosas cuya fe les da pautas sobre lo que puede suceder después de la muerte.
Por ejemplo, estar junto a Dios. Eso a veces da consuelo, ... a veces no.
Si la persona está en paz puede tener una idea de un después amable, interesante.
Pero si hay culpas, aparecen los temores ante un probable castigo.
Lo mismo ocurre con quienes creen que con la muerte termina todo. 
Y están los que creen en reencarnaciones, y entonces para algunos esta idea de continuidad, de trascendencia es tranquilizante.Y  nacen y mueren proyectos, vínculos, etapas...
Lo único permanente es el cambio.
¿Y qué es el cambio? Nacimiento y muerte.
“Morir, en definitiva, es una cuestión humana”
quien nace ... antes o después ...¡muere!.
 
 

Besos en las mejillas Marga.
 
"Justifica tus limitaciones, y ciertamente las tendrás."
Richard Bach