jueves, 12 de junio de 2014

HOY... Aprender...

 
Aprender con criterio y  aceptación...
Aprender a tener la flexibilidad necesaria
para poder ver el punto de vista de los otros.
 Antes de prejuzgar y creer que nos imponen
 algo contrario a lo que deseamos, sería más apropiado
 que averiguáramos los motivos que tienen los demás.
 Aprender a confiar en la vida y en nosotr@s mism@s.
 Aceptar la inseguridad y comprender,
que es un sentimiento que necesitamos educar.
 Aprender a disfrutar en la vida...
Aprender a codearnos con la muerte, que es lo único que tenemos seguro.
 Hemos llegado aquí hoy, con incontables muertes a nuestras espaldas.
 Aprender que lo que ya no sirve tiene que morir
 para dar lugar al cambio...
Aprender a liberarnos de este magnífico cuerpo físico
 que todos tenemos, sin miedos, sin dudas.
Nuestra existencia física nos encadena a los miedos...
 
 Al morir, seré un SER invencible...,inmune, segur@, fuerte...
La negativa respecto a la vejez es el error de creer en un tope biológico cuando, en realidad...,el límite de nuestra vida lo ponemos nosotr@s.
Si hablamos de calidad de vida ... 
porqué no hablamos de calidad de muerte...
 Mantener una vida sin esperanza ...
con indiferencia hacia la voluntad de la persona que está a punto de partir,
 no sólo es absurdo, sino que se convierte en una amenaza cruel ... para la partida.
Aprender a aceptar la vida como es, finita, aceptando la debilidad, esa menor agilidad física, mental y multitud de molestias.
 
 Una vida sin achaques, no existe, porque no sería humana.
Entonces ... porqué no aceptar una partida digna y de calidad...
NO hablo de eutanasia...
hablo de una enfermedad incurable ... de esa medicina tecnológica,
pero inhumana, ... que hasta último minuto tortura a un paciente... para otorgarle postrad@ ... entubad@... en agonía...
un segundo más de...
 ...vida?.
 
  En lugar de  tratar de ayudar a morir en casa ... en ...paz... con dignidad.
Besos en las mejillas Marga.
 
Un pastor joven (P) está en el campo con las ovejas cuando se le aparece la muerte (M),
que le dice:
M: “Vengo a buscarte”.
P: “¡Ay, que es muy pronto!, deja pasar unos años”.
M: “Bueno, te daré unos años”.
P: “Pero antes avísame para estar yo preparado”.
M: “Vale, te avisaré”.
Pasan los años, y cuando el pastor es un anciano se le aparece de nuevo la muerte:
M: “Ya estoy aquí”.
P: “Hicimos un pacto y tú me tenías que avisar cuándo vendrías a por mí”.
M: “¡Claro que te he avisado! Se te ha caido el pelo, no tienes dientes, andas con bastón...
Todo esto son señales que te he enviado para que supieras que iba a llegar.
¿Qué esperabas, si no?"
 
"Cuando las cosas anheladas ya no se desean, llegan.
Cuando las cosas temidas ya no se temen, se alejan."
Lao Tse