jueves, 1 de mayo de 2014

¡Siempre te dije que te amaba!.

 

Una madre siempre quiere lo mejor para sus hijos.

 Aunque lo mejor esté lejos y... aunque algunas cosas ... duelan.

La felicidad del hijo es la felicidad de la madre. Cuando te fuiste sentí que se agrandaba mi alma de satisfacción, formabas tu propia familia.

Siempre, desde el inicio te he amado, desde el instante mismo de tu concepción.
Te he amado y te amo como a tus hermanas... ni más ni menos...
 

He deseado y deseo lo mejor para tu vida, y aspiro que cada uno de tus deseos sean una realidad…

Dicen,  que a los hijos se los ama más que a nada en el mundo, y yo lo he hecho así, sólo que hasta ahora no me di cuenta de cuánto te pertenezco y cuánto de mí tenés.

Así son las cosas de la vida, tenés que experimentar una distancia para darte cuenta del gran amor que hay en cada corazón.
Tantos recuerdos de tu infancia me invaden, que hice un rincón especial para mirarte, y desde la distancia desearte el mejor día, el mejor momento... la mejor elección. 
Pido al universo que jamás te falten buenos amigos que te ayuden a pasar los malos ratos, que no te falte una mano y un abrazo para que nunca te sientas solo.
Desde que eras  pequeño, fui una de las madres más guardianas, más protectoras del mundo, hoy me doy cuenta de eso, pues nunca quise contrariarte con nada ni nadie, sólo quería ver a tu carita sonreír...
En mi afán de mimarte, cometí excesos de protección,  pero no me arrepiento...
¡¡ fuí lo mejor que pude SER, en esa época!!
Recuerdo a mi  madre con  admiración y gratitud porque reconozco cuanto me dió, cuanto dejó de ser por mí… y se equivocó,... ¡sí, muchas veces!, quizá ... tal vez... algún día sientas lo mismo y puedas verme igual, a mí también.
Una madre siempre quiere lo mejor para su hijo,aunque estemos  lejos y tan cerca... 
 ¡Todos los días te dije que te amaba!.
Siempre te imaginé junto a nosotros y me propuse que te protegería y pondría mi cuerpo contra las flechas que traten de dañar tu vida, para defenderte de las tristezas que la vida tiene.
Hoy, sabiéndote lejos de mí, quiero pedir y rogar  que la vida se abra para vos,
que aceptes las diferencia, que no todos somos iguales, que cada resbalón es sólo un patinazo y que no persistas en el suelo más tiempo del necesario... no habites en un embudo para buscar el significado más profundo de las cosas.
Deseo que tu hija y tu mujer  te abracen, que te amen y te transporten al mundo del amor real, de un amor cálido, sin condiciones, sin reglas, sin prejuicios... sin rencores.
Te deseo LUZ, radiante y que cada día brille en tu hogar.
Deseo que dulces caricias, calmen tu espíritu intransigente y que el universo te brinde la  oportunidad de maravillarte con las cosas que tenés y que aún te falta tener.
Una mamá nunca olvida un hijo, ni un solo día... ni un solo instante.
Yo, desde la distancia, hijo querido, te abrazo cada día en mi pensamiento.
Cuando la soledad te ataque, cerrá los ojos y pensá en mí con intensidad que yo te escucharé y sabré que me necesitás.
Dicen que los hijos son prestados, son de la vida...
¡Es verdad!  no son propiedades nuestras , llegan a la vida a través de nosotros y nuestra responsabilidad es acompañarlos y respetarlos ... ¡nada más!
Te amo ... y te espero..."Mamá"
MARGA® Seoane.
 
Podéis darle vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida, deseosa de sí misma.
No vienen de ti,sino a través de ti,
y aunque estén contigo,no te pertenecen.
Khalil Gibran