lunes, 1 de julio de 2013

Hay un instante...

 
Hay un instante  de nada,
de vacío que quema,
 sofoca... arde y calcina. 
Hay un instante...
en la madriguera del destino
en la morada de la carne...
 
Hay un instante 
para decir siempre,
otro para decir nunca.
Hay un instante para
llevar flores a la tumba,
otro instante para
dar flores a los niños.
 
Hay un instante de mi niñez
donde las flores
nacían en mis manos...
 
Hay un instante de mi vejez
donde los pétalos caían secos
como lágrimas en los ojos.
 
Hay un instante donde se junta
el recuerdo de ser vieja,
joven y niña...,
danzando el baile del nacimiento...
como hace siglos.
Marga®
Marga Seoane.
  
© Todos los derechos reservados
© 2013
 
 
“Antes del tiempo que pase en el seno de mi madre,
¿no habré estado en otra parte y he sido otra persona?”
San Agustín
 

3 comentarios:

Loli Salvador dijo...

Hola Marga, llevo unos días sin venir a verte.
Hoy tomas conciencia de este trayecto vital, tan humano, tan verdadero, nada hay que no encuentre eco en el corazón. Un poema que se enfrenta al sentido definitivo de la propia existencia.
Un fuerte abrazo.

Priego dijo...

Muy bello poema Marga, es verdad que hay un instante para todo.
Un abrazo.
Conchi.

Artes 100 Fronteiras dijo...

Estou passando para apreciar sua maravilhosa página e agradecer por estar conosco.
Muito obrigada e volte sempre.