viernes, 26 de diciembre de 2008

Amaneceres...


En mi oídos escucho el eco de sus voces

con su desprecio

su desaire...

y canto bien alto para no oírlos.

Quisiera desatar aquellos amaneceres

y dejarlos volar como si nunca

hubieran existido...

suspiro y ... flotan en mi memoria,

como el duende pequeño de gorra roja

burlándose de mi desolado amanecer.

Ya no espero ni siquiera el murmullo

del rocío caer...

solo están los actos cercenados

acurrucados en el muro del silencio...

Marga®

2 comentarios:

julia del prado morales dijo...

Leyéndote con agrado, tu poesía refleja tristeza y desazón. Abrazos desde el Perú, Julia

azpeitia dijo...

Enhorabuena por tu blog, porque todos los que escribimos remamos en la misma dirección y aportamos miles de granos de arena a la felicidad de los demás...un beso desde azpeitia