lunes, 13 de marzo de 2017

¡ Tantas veces cometemos errores cegadas por arrebatos !

 
Todos somos breves inquilinos es este mundo y en este cuerpo,
 lleno de cosas maravillosas.
No hay que tenerle miedo a los años, sino a la vida no vivida,
 a los años vacíos huecos de emociones, de triunfos.
Reflexionemos sobre este avanzar de nuestra existencia,
que debemos cuidar cada día para llevar una vida más plena.
En la vida todo cambia, excepto las esencias, en esta vida todo llega,
todo pasa y todo cambia.
 
¡ Tantas veces cometemos  errores cegadas por arrebatos !
 Nuestro deseo de que las cosas sean de determinada manera se impone. 
 Entonces nos engañamos de la realidad... evitando lo que no queremos oír...
para seguir en alguna ilusión.
Vivir con una ilusión es vivir con un dolor sordo y constante.
 Sabemos que algo anda mal pero no queremos saber qué es.
Lo negamos y esperamos que desaparezca pero no desaparece...
Entonces ... ¡ aparentamos !, no es sencillo el sincerarse con un@ misma.
 Como consecuencia no somos honest@s con los demás.
En realidad, le tenemos miedo a la verdad, nos resistimos a ver la realidad de alguien que hemos puesto en un pedestal... La verdad requiere esfuerzo y más de una vez es dolorosa.
  El precio del auto engaño es más alto que el precio de la verdad.
Con el mismo afecto, Marga.
 

La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.
Friedrich Nietzsche